El tiempo K impuso miradas, discurso, iniciativa y opciones sobre los modos de CONSTRUIRNOS

"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales" . Bertolt Brecht. (1898)

domingo, 12 de octubre de 2008

BRECHA de Eduardo Galeano

¿Cristóbal Colón descubrió América en 1492? ¿O antes que él la descubrieron los vikingos? ¿Y antes que los vikingos? Los que allí vivían, ¿no existían?Cuenta la historia oficial que Vasco Núñez de Balboa fue el primer hombre que vio, desde una cumbre de Panamá, los dos océanos. Los que allí vivían, ¿eran ciegos?
¿Quiénes pusieron sus primeros nombres al maíz y a la papa y al tomate y al chocolate y a las montañas y a los ríos de América? ¿Hernán Cortés, Francisco Pizarro? Los que allí vivían, ¿eran mudos?
Nos han dicho, y nos siguen diciendo, que los peregrinos del Mayflower fueron a poblar América. ¿América estaba vacía?
Como Colón no entendía lo que decían, creyó que no sabían hablar.
Como andaban desnudos, eran mansos y daban todo a cambio de nada, creyó que no eran gentes de razón.
Y como estaba seguro de haber entrado al Oriente por la puerta de atrás, creyó que eran indios de la India.
Después, durante su segundo viaje, el almirante dictó un acta estableciendo que Cuba era parte del Asia.
El documento del 14 de junio de 1494 dejó constancia de que los tripulantes de sus tres naves lo reconocían así; y a quien dijera lo contrario se le darían cien azotes, se le cobraría una pena de diez mil maravedíes y se le cortaría la lengua.
El notario, Hernán Pérez de Luna, dio fe.
Y al pie firmaron los marinos que sabían firmar.
Los conquistadores exigían que América fuera lo que no era. No veían lo que veían, sino lo que querían ver: la fuente de la juventud, la ciudad del oro, el reino de las esmeraldas, el país de la canela. Y retrataron a los americanos tal como antes habían imaginado a los paganos de Oriente.
Cristóbal Colón vio en las costas de Cuba sirenas con caras de hombre y plumas de gallo, y supo que no lejos de allí los hombres y las mujeres tenían rabos.
En la Guayana, según sir Walter Raleigh, había gente con los ojos en los hombros y la boca en el pecho.
En Venezuela, según fray Pedro Simón, había indios de orejas tan grandes que las arrastraban por los suelos.
En el río Amazonas, según Cristóbal de Acuña, los nativos tenían los pies al revés, con los talones adelante y los dedos atrás, y según Pedro Martín de Anglería las mujeres se mutilaban un seno para el mejor disparo de sus flechas.
Anglería, que escribió la primera historia de América pero nunca estuvo allí, afirmó también que en el Nuevo Mundo había gente con rabos, como había contado Colón, y sus rabos eran tan largos que sólo podían sentarse en asientos con agujeros.
El Código Negro prohibía la tortura de los esclavos en las colonias francesas. Pero no era por torturar, sino por educar, que los amos azotaban a sus negros y cuando huían les cortaban los tendones.
Eran conmovedoras las leyes de Indias, que protegían a los indios en las colonias españolas. Pero más conmovedoras eran la picota y la horca clavadas en el centro de cada Plaza Mayor.
Muy convincente resultaba la lectura del Requerimiento, que en vísperas del asalto a cada aldea explicaba a los indios que Dios había venido al mundo y que había dejado en su lugar a San Pedro y que San Pedro tenía por sucesor al Santo Padre y que el Santo Padre había hecho merced a la reina de Castilla de toda esta tierra y que por eso debían irse de aquí o pagar tributo en oro y que en caso de negativa o demora se les haría la guerra y ellos serían convertidos en esclavos y también sus mujeres y sus hijos. Pero este Requerimiento de obediencia se leía en el monte, en plena noche, en lengua castellana y sin intérprete, en presencia del notario y de ningún indio, porque los indios dormían, a algunas leguas de distancia, y no tenían la menor idea de lo que se les venía encima.
Hasta no hace mucho, el 12 de octubre era el Día de la Raza.
Pero, ¿acaso existe semejante cosa? ¿Qué es la raza, además de una mentira útil para exprimir y exterminar al prójimo?
En el año 1942, cuando Estados Unidos entró en la guerra mundial, la Cruz Roja de ese país decidió que la sangre negra no sería admitida en sus bancos de plasma. Así se evitaba que la mezcla de razas, prohibida en la cama, se hiciera por inyección.¿Alguien ha visto, alguna vez, sangre negra?
Después, el Día de la Raza pasó a ser el Día del Encuentro.
¿Son encuentros las invasiones coloniales? ¿Las de ayer, y las de hoy, encuentros? ¿No habría que llamarlas, más bien, violaciones?
Quizás el episodio más revelador de la historia de América ocurrió en el año 1563, en Chile. El fortín de Arauco estaba sitiado por los indios, sin agua ni comida, pero el capitán Lorenzo Bernal se negó a rendirse. Desde la empalizada, gritó:
—¡Nosotros seremos cada vez más!
—¿Con qué mujeres? –preguntó el jefe indio.
—Con las vuestras. Nosotros les haremos hijos que serán vuestros amos.
Los invasores llamaron caníbales a los antiguos americanos, pero más caníbal era el Cerro Rico de Potosí, cuyas bocas comían carne de indios para alimentar el desarrollo capitalista de Europa.
Y los llamaron idólatras, porque creían que la naturaleza es sagrada y que somos hermanos de todo lo que tiene piernas, patas, alas o raíces.
Y los llamaron salvajes. En eso, al menos, no se equivocaron. Tan brutos eran los indios que ignoraban que debían exigir visa, certificado de buena conducta y permiso de trabajo a Colón, Cabral, Cortés, Alvarado, Pizarro y los peregrinos del Mayflower.

jueves, 2 de octubre de 2008

Los de la mesa de enlace ya cansan, hartan, llenan, saturan, empachan, empalagan, molestan, fastidian, indigestan...


Otra vez los empresarios agrarios anunciaron el cese de comercialización de granos y ganado... después dicen que ellos no propician estampidas en los precios... pero por cierto que esta medida tiende a la suba de precios… Dicen que no habrá corte de rutas, pero después admiten, que, de existir oprovocaciones seguramente habrá cortes “espontáneos”…
Muchos productores, de los que llaman pequeños y medianos (no tan peques ni tan medios... ya que todos viven bastante bien, y celebro que así sea…) añoran las ventajas que les hubiera dado la 125... pero perdieron esa oportunidad, por ambiciosos en extremo. Hoy con la rebaja de los precios internacionales de la soja, estarían pagando menos del 30% ya que las retenciones eran móviles. Y ni siquiera lo reconocen, porque el "anti-peronismo" se ha disfrazado de "campo"...
¿A ellos les suben los precios de los insumos? A todo el pueblo también... y nos la bancamos, con menos recursos... ¿Los afectó la sequía? sí, como a todos... hay años buenos y años no tanto... eso es parte del negocio; (también es parte de sus responsabilidades, porque podrían invertir en riego artificial)
La protesta del campo no ha sido de iniciativa de la gente del campo. Ha sido una estocada de las multinacionales de la soja que ven en las retenciones móviles un limite a su expansión en suelo argentino. Las variadas asociaciones y federaciones agrarias solo han sido las “idiotas útiles” al proyecto de una potencia extranjera. La soja es una herramienta estratégica del gobierno de Estados Unidos para limitar el desarrollo de los países de corte algo nacionalistas, cuales Argentina, Bolivia, Venezuela. Diferente es Brasil que por su gran extensión territorial y la gran cantidad de habitantes, puede jugar a dos puntas o a tres. El programa es transformar estos países en plataforma de soja, limitando la producción de otros alimentos como fruta, tomate, papas carnes. De esa manera en unos diez años estaremos importando como complemento alimentario todos los productos agrarios que se volvieron insuficientes en nuestro mercado. Sin embargo para los agricultores de EEUU y todos los países aliados (por ejemplo, Chile, Brasil etc) se los esta ayudando con fuertes subsidios. Los de EEUU de especial modo, tienen millones y millones de dólares subsidiando las carnes, los pescados, las frutas, las hortalizas. Con éste plan se transformaría a la Argentina igual a los países Bananeros del centro América: muchas bananas, pero nada más. El resto lo importan. El gobierno norteamericano estaba dando a las mismas empresas multinacionales que siembran soja en Argentina un subsidio en millones de dólares para que se pague bien esta oleaginosa en los mercados exteriores. Éste financiamiento transformó la soja en un negocio que se expande como reguero de pólvora. O sea, vienen los norteamericanos y te dicen: "Sembrá soja con nuestra tecnología, yo te banco".
Pero ahora, que están en bancarrota… ¿qué?
En Argentina se está desarrollando un modelo propio y un diseño que tiene que ver con nuestros intereses. Tenemos una oportunidad histórica para la independencia de nuestro pueblo.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Las actividades de la Presidenta en el Council on Foreign Relations de Nueva York

Hay algo que los medios dicen poco. Justamente, los medios de comunicación que opinan, enjuician, discuten y aconsejan al Gobierno, han referido escasamente las actividades de la Presidenta en el Council on Foreign Relations de Nueva York.
Pero sí se ocuparon de las valijas... Y se dedicaron a reproducir profecías de ruinas y fracasos, según los datos de riesgos aportados por los mismos Organismos que no supieron prever su bancarrota. Ésos, los mismos que nos desaconsejaron políticas de Estado como nacionalizar… o intervenir… o regular… ahora estatizaron los Bancos, y fabrican dinero. Aplicaron la receta opuesta que nos dieron a nosotros. Y nuestros vende-patrias vernáculos se abocaron a "achicar el Estado para agrandar la Nación" ¿te acordás?...
Puedo entender los intereses que animan al País del Norte, pero me resulta incomprensible que los argentinos reproduzcan mensajes en beneficio ajeno.

Por eso resalto el rol de nuestra Presidenta en Nueva York, porque ella le dice al mundo que en Latinoamérica "los gobernantes se parecen cada vez más a sus pueblos", lo que indica, dijo, el inicio de "una profunda transformación en la región a partir de los fracasos neoliberales, o de las políticas monetaristas". Argentina va en camino de "el crecimiento económico más importante de los 200 años de historia que estamos por cumplir". Se trata de recomponer una fuerte deuda social que nos había llevado a tener una desocupación en el año 2003 del 25 por ciento. “Ya en el año 2007 los argentinos cumplimos el crecimiento económico más importante de los últimos cien años en la República Argentina; de tener un crecimiento a tasas similares este año, (nada indica que no vayamos a tenerlo), estaríamos cumplimentando nuestro ciclo económico más virtuoso en toda nuestra historia como país”.
Aludió nuestra Presidenta a la Dictadura y su saldo de 30.000 desaparecidos y 500 menores, que aún no han sido recuperados más que 94. Valoró la Justicia para quienes habían cometido genocidio, que gozaban de impunidad gracias al apoyo de uno de los poderes del Estado.
En mi criterio, hoy más que nunca debemos defender el proceso que se da en Latinoamérica: un proceso imperfecto, un proceso con contradicciones, pero un proceso que debe avanzar. En Argentina se está desarrollando un modelo propio y un diseño que tiene que ver con nuestros intereses. Tenemos una oportunidad histórica para la independencia de nuestro pueblo.
Alentemos al optimismo y entusiasmo, porque hemos podido reconstruir un país que estuvo institucional, económica y socialmente casi a punto de desaparecer. Estemos atentos para que este proceso no se detenga. Todavía queda mucho por hacer. Que sea nuestro compromiso, fortalecer una Democracia sin excluídos, con Justicia Social para todos.

martes, 9 de septiembre de 2008

La política es mala, peligrosa, nefasta, maldita, infame, vil, villana, perversa, nociva, dañina, perjudicial, diabólica, infernal…


Se ha instalado en nuestro País una creencia que pone en la Política, lo malo, lo peor, la causa de todos los males.
Esta postura no es ingenua. Actúa como un círculo vicioso. Produce una escalada negativa: menos satisfacción, menos comentarios alentadores, disminución de la confianza y por ende, menos ciudadanos apoyan el mismo gobierno que han votado. Se emplazan resistencias varias, intransigencias, pujanzas, que destruyen lo poco o lo bueno que se había alcanzado.
Se suceden cambios dramáticos, que fomentan el temor y disminuyen el liderazgo a lo largo y ancho del País. Esta situación inevitablemente lleva a nuevas crisis y genera búsqueda de lideres con perfil de héroes.
El precio lo pagamos todos. Las instituciones pasan de una crisis a otra, se arraiga el estrés permanente, tanto sobre los miembros del afuera como del adentro del gobierno.
El desempeño de los líderes empieza a menguar, por lo cuidadoso que se vuelve ante la crítica, o las opciones maliciosas, a las cuales debe atender… Se erige un convencimiento generalizado, que rebaja a los políticos como “la gente ordinaria” que no tiene la capacidad para cambiar las cosas.
Esta creencia, instalada sin razonamientos que la avalen en la subjetividad de los ciudadanos, recepta las noticias de los medios –en su mayoría, tendenciosa- sin someterlas a análisis crítico. Entonces, resulta lógico que mucha gente vea corrupción en todos los políticos y en todo lo que tenga que ver con el Estado (sin descartar que, mal que nos pese, existe la corrupción. Pero no solamente en los políticos. Si fueran ellos solamente, los cambiaríamos, y listo! Pero tenemos que admitir que el ciudadano argentino es (somos) trasgresor de cuanta norma exista)
Esta creencia desconoce, o al menos no se plantea la imposibilidad de conducir un País sin políticos. Esta creencia es ambivalente, es la excusa de muchos ciudadanos para acusar, sin propuestas, sin un compromiso para construir.
Y en ese círculo vicioso, en el que perdemos todos, ganan solamente los peces gordos. Porque en este contexto, se apoya que las empresas pasen a manos privadas... Bien saben éstas, presionar a los políticos en el gobierno, mediante acusaciones de incompetentes, o de corruptos. Al fin y al cabo, la gente los favorece con el pensamiento negativo instalado.
De dicho círculo resultan los frenos a la intervención del Estado, la manipulación al mercado, y los propósitos destituyentes.
Esto no es inocente. Esto tiene su correlato en el mote que nos adjudicamos de "país bananero". Efectivamente eso pasa en los países bananeros: ganan re bien con las bananas, pero solamente eso venden... y como no producen nada más, necesitan comprar todos los elementos a los países desarrollados. Pero… ¿quiénes son los que pueden consumir? Solamente un sector con poder económico: los productores de ese cultivo único.

¿No es el mismo esquema de La Forestal?
¿No ven cierto paralelismo con nuestros granos?

A alguien le conviene que seamos productores primarios, y que ésos ganen muy bien, para tener clientes para toda la industria del mundo desarrollado. De paso, con la soja, el primer mundo soluciona el problema del combustible.
¿Cómo hacemos para que este círculo vicioso

se transforme en círculo virtuoso?

lunes, 1 de septiembre de 2008

¡Otra vez el "campo"! Algunos no comprendemos...



Algunos no entendimos nunca la protesta, supuestamente del “campo”…
No nos explicamos que la Sociedad Rural Argentina y la Confederación Rural Argentina, socias de cuanto golpe militar tuvo la Argentina, se haya aliado con Buzzi... y menos con De Angeli.
No puedo vincular a Eduardo Buzzi y su brindis con champagne, cuando había comunicado que “es necesario que se revean los reintegros para los productores de 500 toneladas, que son el 70% de los productores y tienen problemas con las retenciones al 35 por ciento”.
No entiendo que lo hayan culpado a De Angelis por lo desfavorecidos que terminaron los productores más chicos, a quienes el Gobierno había ofrecido compensaciones para que pagaran el 30% de retenciones en vez del 35%. Y al ser móviles, se hubiesen beneficiado con la baja de los precios que sucedió. No le hallo razón ni a culpables ni a inculpados, cuando hoy tributan todos por igual.
No alcanzo a distinguir porqué hablaron de torcerle el brazo al Gobierno, cuando el conflicto, superado gracias al voto no positivo del Compañero Cobos, dejó como saldo que los grandes productores pagarán un 12 por ciento menos y los pequeños productores, un 10 por ciento más. Éstos últimos son los vencidos de la contienda…Sigo sin hallar coherencia: porque éste Sr Buzzi, representante de medianos y pequeños productores, admitió ante el supuesto triunfo –en su travesía de la euforia a la depresión- que “Los productores chicos están peor que hace una semana”
Sí interpreto los intereses de la Sociedad Rural, que están dispuestos a entregarse al mejor postor; pero ellos dijeron que "Con la derogación de la 125 se termina el conflicto y empieza una nueva etapa de negociaciones”. Sin embargo están saboteando dichas negociaciones.

Pero de todo lo dicho, de todas las incohenrencias anteriormente expresadas, lo que menos concibo, es que este sábado hayan vuelto los cortes de rutas del “campo”.

Las protestas no se hicieron esperar este fin de semana. El tránsito en el túnel subfluvial Paraná-Santa Fe se encontraba esa tarde bloqueado al tránsito por una protesta de ruralistas.
¿Qué pasó? Si Alfredo De Angeli, fue el que más insistió en que había que voltear la 125 y que la consigna era volver al 10 de marzo”.
Bueno… eso sucedió ¿Y entonces?
Dicen los medios que “En el lugar se realizaba una asamblea con la presencia del titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, y del presidente de la entidad en Entre Ríos, Alfredo De Angeli, quienes hace poco protagonizaron algunos cortocircuitos por la reunión que este último sostuviera con Mauricio Macri”.
Tal vez ya sea hora de ir entendiendo que los propósitos de las 4 entidades del conflicto son políticos…
Y que llevan años de acuerdos:
Las cuatro votaron contra la jornada laboral de ocho horas y a favor del trabajo “de sol a sol”. Las cuatro rechazaron otorgar un premio estímulo para que los trabajadores terminen la escuela. Las cuatro se opusieron a la entrega de ropa de trabajo para los peones. Las cuatro son las “entidades del campo”, aliadas ahora en la Mesa de Enlace contra las retenciones móviles y que llevan años de coincidencias a la hora de discutir las condiciones laborales de los trabajadores rurales. Así lo evidencia una recopilación de resoluciones de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario, el ente que regula el trabajo en el campo y que integran empleados, empresarios y el Estado, en las que figura la oposición sistemática de las cuatro cámaras rurales a distintos avances en materia de derechos laborales. En los documentos, las cuatro apoyan en conjunto mantener las pautas del Régimen Nacional de Trabajo Agrario, sancionado en 1980 con las firmas de Videla, Harguindeguy y Martínez de Hoz”. (Andrés Osojnik)

miércoles, 27 de agosto de 2008

Para ver las cosas como son...

Dice Galeano que:


"Para poder ver, hay que limpiarse los ojos de las telarañas que la civilización te va poniendo. En el caso de Latinoamérica, las telarañas vienen del machismo, del militarismo, del racismo... Hay que intentar ver lo que no se ve. Liberarse de los prejuicios que impiden ver las cosas como son".


"El mundo está más o menos sometido a una dictadura del miedo que en la mayoría de los casos se expresa a través de los organismos financieros internacionales, que están en condiciones de ejercer una presión extorsiva sobre gobiernos que tienen intención de cambiar la realidad y que aplican lo que yo llamo la "cultura de la impotencia". Esta es una herencia de los viejos tiempos coloniales, una cultura de la impotencia que le ha costado mucho a América Latina, alimentada por curas fatalistas, militares despóticos, doctores imbéciles que han dicho y repetido una, dos, tres y miles de veces: "la realidad es intocable". Y cada vez que un gobierno, un movimiento popular muestra el "peligro" de que la realidad pueda ser tocada y cambiada, interviene un señor invisible que todo lo puede, que es omnipotente y que se llama "mercado". Mercado ya no es el nombre de aquel lugar "doméstico", de los barrios donde la gente se encuentra con la gente y se compra verdura y fruta. No, mercado hoy es el nombre de una potencia invisible, un nuevo dios que dirige nuestros actos y que prohíbe casi todo. En América latina, en los nuevos gobiernos latinoamericanos, tengo muchos compañeros, mis compañeros de muchos años atrás, que me dicen: Sí, sí, está bien, pero no es posible, no es posible porque el mercado no lo permite, y aquí mi pregunta es: "¿Pero quién ha votado por este señor mercado? ¿Tiene una credencial civil? ¿Tiene documentos? ¿Quién es el mercado? ¿Es un diputado, es un ministro, quién ha elegido al mercado?". Nadie eligió al mercado. Es un secuestro de la voluntad popular por el miedo, el miedo de inquietar al mercado..."
Y ahora nosotros digámonos cómo vemos las cosas...


lunes, 25 de agosto de 2008

No queremos eso ¿no es cierto?

Nuestro equilibrios social es muy frágil en este momento, fruto de tantas pugnas y de tantos modelos encontrados... Nos sobran dedos de la mano para contar los gobiernos democráticos que pudieron culminar su mandato completo... No sé si recuerdan: a Alfonsín le hicieron lo mismo que a nuestra presidenta actual: lo hostigaron, hasta que los intereses del mercado le asestaron el golpe que finalmente lo corrió con antelación a la finalización de su mandato... No queremos eso ¿no es cierto? Si nos hacemos eco de los que dicen que todo está mal, entonces va a estar cada vez más mal... Pero hay cosas buenas que no se dicen... he observado que los medios masivos de comunicación utilizan el poder de formadores de opinión que legítimamente les cabe, para irritar, para ofrecer desmoralización, para ver el lado negativo de las cosas, y no veo una seria mirada crítica, sino siempre mirada negativa, "mete ficha" y tendenciosa...
En nuestro País, las experiencias democráticas de 1945 del Peronismo, las del 1958, del Desarrollismo, las del 1963, del Dr Illia, la del 1973, del 3º Peronismo, y la del 1983, del Alfonsinismo, fueron aprovechadas en forma parcial y no pudieron desarrollar plenamente su proyecto, por las presiones enormes que sufrieron y que tuvieron en común ser violentamente interrumpidas por el poder económico local e internacional a través de golpes de Estado militares o financieros. Sin embargo, mínima fue la oposición en los años '90, cuando el poder político asociado a los negocios, llevaron adelante el desguace de las empresas estatales, de las cuales los ferrocarriles y nuestra línea aérea de bandera, son sólo dos de los ejemplos más dramáticos y palpables.

sábado, 23 de agosto de 2008

Sin oposición responsable...

Dice el refrán que Dios los cría y ellos se juntan.
Pero no por afinidades... no por ideas semejantes, sino porque son opositores al Gobierno.
Es totalmente entendible que exista la oposición. Se comprende que la oposición cumple un rol primordial en la Democracia. Agradezco el papel de la oposición que aporta ideas y propone soluciones alternativas.
Pero el rejunte que han formado gente como Barrionuevo, Rodríguez Saá, Menem, Pando, Buzzi, solamente tiene en común, que están operando para que una vez más, la derecha se instale en nuestro País. En mi razonamiento, es el antiperonismo que hoy se “disfraza” de precursor del CAMPO…

Ellos son los que se identifican con el cacerolero, y la familia que por primera vez participa... son los que asisten a manifestaciones “espontáneas”, son la expresión de una conciencia autónoma. Ellos y sólo ellos son los que eligen libremente. Creen que saben la causa por la que luchan. Aparentan que nadie va a comprarlos. Se promocionan como lúcidos. Son cultos. Se dicen la expresión de la libertad del ciudadano…
En cambio, aquellos grasitas peronistas, los que apoyan a la presidenta, son los que no saben pensar, por eso los arrastran… no tienen voluntad propia. Les dan un choripán y ahí los tienen: comiendo de la mano de los gordos de los sindicatos.
Pero los precursores de este pensamiento es cierto periodismo. Los que se han mezclado con lo más granado de la oposición.
De nada vale que los artistas e intelectuales de la Argentina, los más respetados, los que más han hecho por la cultura de este País, nos alienten a la defensa de la democracia. Porque tienen poca prensa.
La concesión está dada por ciertos comunicadores a la mencionada oposición.
El periodismo Crítico estaría bien si fuera bien desarrollado por los medios y se ocupara de hacer foco sobre las imperfecciones del sistema. En este país se entiende por periodismo crítico el periodismo que siembra veneno, insidia, cizaña y le miente al lector cada tres por cuatro. No se destaca en la Argentina el periodismo crítico, ninguno de los grandes medios lo ejerce.

A CFK le toca la lucha por la redistribución. No podrán torcerle el brazo, por más esfuerzo que hagan. Está convencida de que sus objetivos son nobles y no desfallecerá hasta conseguirlos, respetando siempre las normas, las instituciones, pero no cejando para que en este país, luego de tanto tiempo, la voluntad popular tenga su peso. Y esa voluntad popular, mal que les pese a muchos (que son, en definitiva, unos pocos), la puso en el lugar que hoy ocupa para que el cambio siga su senda, para que el modelo de sociedad que nació en el 2003, cuando se salió de la crisis más profunda que vivió nuestro país, adquiera nuevas formas, nuevos logros, nuevos contornos.
Hoy más que nunca debemos defender el proceso que se da en Latinoamérica: un proceso imperfecto, un proceso con contradicciones, pero un proceso que debe avanzar.

domingo, 17 de agosto de 2008

Culpado, culpable, culpabilidad... vs. CULPADOR

Para no hacernos cargo de lo que nos sucede, depositamos culpas sobre los otros. Según el autor, terapeuta, de esta manera nos desligamos de las consecuencias de nuestros actos y generamos relaciones que acaban en vínculos rotos y autoestimas arrasadas. No sé si existe estadística al respecto, pero sospecho que una de las palabras más usadas en nuestro idioma es culpa. Basta con oírnos y con oír a los demás. "Vos tenés la culpa". "La culpa fue de
Según la ley, toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Según la experiencia cotidiana, toda persona parece ser culpable hasta que se compruebe lo contrario. Pero para cuando esto ocurre, suele haber ya daños irreparables e irreversibles, tales como amistades perdidas, sociedades disueltas, parejas rotas, proyectos abandonados, vínculos fraternales, paternales o filiales quebrados, lazos destruidos, autoestimas arrasadas y otras variantes.
Quien se atreve a culpar, obtiene un lugar de poder. Se convierte en juez, determina castigos, exige reparaciones. Por causa de su herida, real o presunta, pasa al centro de la escena. Su ofensa lo habilita a repartir puniciones, azotes y anatemas. Le da poder sobre el culpable. Pocos poderes suelen ser usados de manera tan arbitraria como el que un ofendido tiene sobre su ofensor. Te señalo como culpable de mi pena, de mi dolor, de mi desdicha, de mi frustración, de mi desencanto, de mi pérdida. Y, en el acto, eso me da derechos sobre ti. El vínculo entre culpador y culpado es uno de los más experimentados y arraigados en nuestra cultura. Sin embargo, si alguien busca en el diccionario (incluido el de la Real Academia en su última versión) la palabra culpador no la encontrará. Aparecen, en cambio culpado, culpable o culpabilidad. Si es cierto que el lenguaje refleja los modos en que pensamos y vivimos, parecería que existe el culpable, pero no el adjudicador de la culpa. Es decir, cualquiera puede ser culpable o culpado. Parecería que hasta es posible la existencia de la culpa o del culpado sin un culpador.
Muchas personas viven, así, en estado de culpa. Padres que sienten, ante sus hijos, la culpa de ejercer sus funciones, de establecer normas y de fijar límites. Hombres que sienten la culpa de no ser tan exitosos (sobre todo en términos económicos) como los mandatos familiares o sociales exigen. Mujeres que se sienten culpables de no querer tener hijos. Personas que se sienten culpables de no hacer felices a otras personas, aunque para eso fuera necesario que se violentaran o postergaran a sí mismas. Hijos que se sienten culpables de no responder a las expectativas de sus padres, más allá de que éstas sean arbitrarias o desmedidas. El catálogo de culpables es tan amplio como variado; el virus de la culpa se regenera y muta a gran velocidad, y no es raro que nos encontremos bajo su tiranía y en el reinado de la irresponsabilidad.
Donde florece la culpa escasea la responsabilidad.
Esto sucede con la regularidad de una ley. En efecto, cada culpado libera al culpador del ejercicio de la responsabilidad.

Autor: Sergio Sinaí (fragmento)
Fuente: revista La Nación del 31 de octubre de 2004

domingo, 3 de agosto de 2008

Medios de comunicación - historia verdadera


Miles de años atrás dijo el sultán de Persia: "¡Qué maravilla!"; él nunca había probado la berenjena y la estaba comiendo en fetas condimentada con jengibre y hierbas del Nilo. Entonces el poeta de la corte exaltó la berenjena que da placer al paladar y en la cama hace milagros porque para las proezas del amor resulta más estimulante que el polvo de dientes de tigre y que el cuerno rayado del rinoceronte.

Un par de bocados después, el sultán dijo: "¡Qué asco!", y entonces el poeta de la corte maldijo la berenjena traidora que retarda la digestión, llena la cabeza de feos pensamientos y empuja a los hombres virtuosos hacia el abismo del delirio y la locura.

Alguien malicioso comentó: "Apenas ha elevado a la berenjena al paraíso y ahora la está arrojando al infierno", pero el poeta, que era un profeta de los medios de comunicación de masas, puso las cosas en su lugar: "Yo soy un cortesano del sultán, no un cortesano de la berenjena".