El tiempo K impuso miradas, discurso, iniciativa y opciones sobre los modos de CONSTRUIRNOS

"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales" . Bertolt Brecht. (1898)

martes, 9 de septiembre de 2008

La política es mala, peligrosa, nefasta, maldita, infame, vil, villana, perversa, nociva, dañina, perjudicial, diabólica, infernal…


Se ha instalado en nuestro País una creencia que pone en la Política, lo malo, lo peor, la causa de todos los males.
Esta postura no es ingenua. Actúa como un círculo vicioso. Produce una escalada negativa: menos satisfacción, menos comentarios alentadores, disminución de la confianza y por ende, menos ciudadanos apoyan el mismo gobierno que han votado. Se emplazan resistencias varias, intransigencias, pujanzas, que destruyen lo poco o lo bueno que se había alcanzado.
Se suceden cambios dramáticos, que fomentan el temor y disminuyen el liderazgo a lo largo y ancho del País. Esta situación inevitablemente lleva a nuevas crisis y genera búsqueda de lideres con perfil de héroes.
El precio lo pagamos todos. Las instituciones pasan de una crisis a otra, se arraiga el estrés permanente, tanto sobre los miembros del afuera como del adentro del gobierno.
El desempeño de los líderes empieza a menguar, por lo cuidadoso que se vuelve ante la crítica, o las opciones maliciosas, a las cuales debe atender… Se erige un convencimiento generalizado, que rebaja a los políticos como “la gente ordinaria” que no tiene la capacidad para cambiar las cosas.
Esta creencia, instalada sin razonamientos que la avalen en la subjetividad de los ciudadanos, recepta las noticias de los medios –en su mayoría, tendenciosa- sin someterlas a análisis crítico. Entonces, resulta lógico que mucha gente vea corrupción en todos los políticos y en todo lo que tenga que ver con el Estado (sin descartar que, mal que nos pese, existe la corrupción. Pero no solamente en los políticos. Si fueran ellos solamente, los cambiaríamos, y listo! Pero tenemos que admitir que el ciudadano argentino es (somos) trasgresor de cuanta norma exista)
Esta creencia desconoce, o al menos no se plantea la imposibilidad de conducir un País sin políticos. Esta creencia es ambivalente, es la excusa de muchos ciudadanos para acusar, sin propuestas, sin un compromiso para construir.
Y en ese círculo vicioso, en el que perdemos todos, ganan solamente los peces gordos. Porque en este contexto, se apoya que las empresas pasen a manos privadas... Bien saben éstas, presionar a los políticos en el gobierno, mediante acusaciones de incompetentes, o de corruptos. Al fin y al cabo, la gente los favorece con el pensamiento negativo instalado.
De dicho círculo resultan los frenos a la intervención del Estado, la manipulación al mercado, y los propósitos destituyentes.
Esto no es inocente. Esto tiene su correlato en el mote que nos adjudicamos de "país bananero". Efectivamente eso pasa en los países bananeros: ganan re bien con las bananas, pero solamente eso venden... y como no producen nada más, necesitan comprar todos los elementos a los países desarrollados. Pero… ¿quiénes son los que pueden consumir? Solamente un sector con poder económico: los productores de ese cultivo único.

¿No es el mismo esquema de La Forestal?
¿No ven cierto paralelismo con nuestros granos?

A alguien le conviene que seamos productores primarios, y que ésos ganen muy bien, para tener clientes para toda la industria del mundo desarrollado. De paso, con la soja, el primer mundo soluciona el problema del combustible.
¿Cómo hacemos para que este círculo vicioso

se transforme en círculo virtuoso?

5 comentarios:

Nicolás dijo...

La alternativa al círculo vicioso, sería empezar a conformar círculos virtuosos; para eso tenemos que contribuir al desarrollo humano de cada argentino, sobre todo el que se halla fuero de los circuitos de producción. Sería interesante crear espacios de cooperación porque no salimos por fuera de la solidaridad.
Cariños

Anónimo dijo...

Es que nos falta integrarnos... somos muy diferentes... en la diferencia, tendríamos que reconocernos como ciudadanos de este País, y tratar de progresar juntos. Parece que la mayoría quiere que fracasemos...
Chau.

JP LA MISION dijo...

Hola cumpa!!!...gracias x pasar x nuestro blog!!!

Un abrazo!

JP LA MISION
Almirante Brown
María José Saavedra
Sec. de Juventud
(011)1564975961
http://jovenes-lamision.blogspot.com
jovenes-lamision@hotmail.com

nanolefou dijo...

No se como hacemos, pero podríamos empezar por revindicar la política como la única herramienta que puede cambiar la realidad colectiva. Podríamos volver a creer en la posibilidad de los ideales y a discutir la forma de concretarlos (llegar a las ideas)
Podríamos olvidarnos un poco de nuestro ego y del que dirán, y lanzarnos a la política...y discutir como locos, contra todo y todos.
Podríamos...

ProtoSelf - la existencia viceral dijo...

Hola mona;

Soy participante del blog siyofuerpolítico, estuve leyendo tu comentario en el blog y el post tuyo de hoy. Primero quería llamarte a la reflexión sobre cierta incoherencia que encontré en tu discurso, sin ánimos de ofender, todos los apasionados a veces somos incoherentes. Por un lado haces un comentario pesimista, dando por sentada la impotencia de una acción, y por el otro, en tu blog, te lanzas en contra de estas actitudes que, evidentemente, generan un círculo vicioso.
Por otro lado, me parece muy interesante que utilices los términos conductistas conductuales, de "circulo vicioso - circulo virtuoso", pero tengo que hacer un riguroso comentario al respecto: no hay circulo vicioso, a menos que la productividad de los medios, las encuestas de los diarios, la opinión pública y el radio pasillo de las instituciones estatales, sean la sociedad entera (quiero decir con esto que tu visión peca por ser muy parcializada). Por otro lado, no se puede reducir a un concepto individualista (como es el conductivo conductual) un problema o concepto social (a menos que consideres a la sociedad como un subproducto de los medios de comunicación y el discurso de las masas, postura que termina siendo autoritaria y déspota, poniendo al hombre en el lugar que criticas: el de un animal condicionado).
Estoy plenamente de acuerdo con tu comentario sobre la corrupción, siendo la sociedad corrupta y no sólo sus representantes, (ejemplo de esto: los consorcios de edificio, o no?).
Por último, desearía añadir, que son las acciones de un gobierno auténtico y representativo, las que pueden cortar con las cadenas opresivas. Con industrialización de materias primas y precios preferenciales de impuestos, para abandonar el modelo bananero; y no con castigos engañosos (muchos de los beneficiados por el conflicto con el agro, fueron lobistas del gobierno). Con inversiones verosímiles y competitivas, como la mejora de las líneas férreas en pos de una apertura al mercado interno, en vez de proyectos megalómanos-maníacos, como el tren bala y la tajada sabrosa que saca el gobierno con el “estudio de factibilidad”. Y finalmente con credibilidad política, no con un discurso apocalíptico sobre las consecuencias de levantamiento del campo y sus terratenientes, y luego un desplome con el pago de la deuda externa. Eso si es INCOHERENCIA, pero no de la pasional, sino de la IMPUNE.
Espero que tomes estos comentarios como una invitación a participar del debate, a mostrar tu granito de arena y a fortalecer entre todos, el virtuosismo, y no la segregación y el desgano.
Saludo cordial.