El tiempo K impuso miradas, discurso, iniciativa y opciones sobre los modos de CONSTRUIRNOS

"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales" . Bertolt Brecht. (1898)

lunes, 3 de agosto de 2009

SOJA y BANANAS





¿Viste los países bananeros?
Producen las mejores bananas con excelente tecnología, comprada a los países ricos, para prosperidad del extranjero y de una mínima población local. Esos productores viven muy bien, mientras el pueblo –generalmente- desfallece de hambre. Pero con ese grupito específico, favorecido por la fortuna económica, al imperio le alcanza. Porque son los que disponen de mucho dinero, y por lo tanto, serán consumidores de los elementos que no producen y que el mercado “complaciente” pone a su disposición: alimentos, informática, vestimenta… (aparte de la tecnología nombrada, que le vendieron para obtener bananas).
La producción de soja en nuestro País, reproduce un esquema similar al de las bananas.
La soja es una herramienta estratégica del gobierno de EEUU para frenar el desarrollo de los países con iniciativas nacionalistas, como Argentina, Bolivia, Venezuela...
El objetivo es transformar a estos países en productores de soja... y nada más (acá cabe destacar la sintonía de Biocatti con el proyecto extranjero, desde que anhela ser “el granero del mundo”)
Así se restringe la producción de otros alimentos, como frutas, verduras, aceites, etc. En consecuencia, en unos años estaríamos importando todos los productos agrarios que se volvieron insuficientes en nuestro mercado. De la misma manera que el imperio del norte susbsidia sus carnes, sus frutas, sus hortalizas (contradiciendo el principio capitalista de la oferta y la demanda)... también subsidia a las multinacionales que siembran soja en la Argentina para que se pague bien este grano en los mercados externos. Este financiamiento transforma a la soja en un gran negocio que se expande entre diversos actores: las ya nombradas multinacionales, los productores locales, y el imperio, que, además de los propósitos de manipular el mercado a futuro, la aprovecha ahora mismo para fabricar biocombustible.
Y ahí andan los Montsanto, los Cargill y otros, alentando el gran negocio, con supuestas soluciones, expresadas con pasmosa seguridad: "sembrá soja con nuestra tecnología que yo te banco".
Las multinacionales de la soja, ven en las retenciones un límite a su expansión en suelo argentino. Las asociaciones del agro, han sido los "idiotas útiles" al proyecto de una potencia extranjera. Por eso promocionan el modelo neoliberal, porque reduce el Estado a “garante de los negocios del sistema económico”; es decir, el Estado sólo estaría para sacar las leyes que beneficiarían a los grandes capitales y para mandarle a la policía a los excluidos.
Mientras se juegan tamaños rendimientos, cierta fracción de la sociedad, hizo sonar cacerolas, tal vez reblandecida por la mención del “nos metieron la mano en el bolsillo” o quizás evocando aquel ajuste -hace como 7 años- que efectivamente, disminuyó los salarios y se apropió de los ahorros particulares.
Esta política de afuera, produce efectos no deseados -adentro de nuestro País- como:
* apropiación de tierras ajenas: corrimiento de indígenas, campesinos expulsados;
* desmonte de bosques;
* corrimiento de la ganadería a zonas inhóspitas (he visto que la trasladan a las islas del río Paraná) para sembrar soja en esa tierras
* Demanda de fuertes aumentos al precio de la leche, porque se compara con el rinde sojero;
* quemado de pastizales en terrenos que valen muy poco, para que crezcan hierbas tiernas para el ganado, y por ende,
* conflicto ecológico que ha afectado la salud de los pobladores,
* uso indiscriminado de herbicidas, con consecuencias tóxicas para los más expuestos, a veces niños,
* arrendamiento de los campos a precios que no se pueden despreciar,
* opción por sembrar soja (para el mercado externo)
* escasa siembra de trigo, maíz, girasol (para el mercado interno)
* al escasear la materia prima, el costo de sus derivados suben (pan, quesos, aceites…)
* Esto hace que los precios aumenten y cada vez menos gente puede acceder a esos alimentos
* unos pocos se llenan de dinero, mientras otros muchos padecen las necesidades más elementales
* acopio de los granos, para obtener mejores precios

Entonces...
¿cómo no van a apretar gobiernos los productores sojeros?
Y si sucede como ahora, que el Gobierno les saca parte para redistribuir, el amo del norte les dará más... para cumplir con sus propósitos. (¿viste como sube el precio todas las semanas?)
Ya vendrán los días en que el País patrón multiplicará varias veces la inversión realizada.

15 comentarios:

jose ruben sentis dijo...

Muy buena la comparación con paises bananeros (con respeto).

Gracias por volcarlo en mi blog y tenés una pluma que le da valor a nuestro mundo bloguero.

Saludos.

Mariano T. dijo...

jua jua jua "Así se restringe la producción de otros alimentos, como frutas, verduras, aceites,"
ACEITES????
La argentina es el mayor exportador de aceites del mundo, gracias a la soja. Y estados unidos exporta soja sin industrializar.

Mauricio Solaner dijo...

"Habría que pasar glifosato a la dirigencia política y resembrar" dijo María el Carmen Alarcón, ex secretaria privada de Reuteman, ex diputada nacional (¿te acordás? Néstos la echó del bloque), la que supo coquetear con Lavagna, y hoy es funcionarios de Binner.
(Gracias por los datos Catanpeist)

Eva Perón dijo...

"Queremos una Argentina pacífica, poderosa y soberana y una masa de trabajadores unida y feliz como ninguna en el mundo. queremos el bienestar de los trabajadores, la dignificación de los humildes y la grandeza de esta patria que Perón nos ha dado y que todos debemos defender como la más justa, la más libre y la más soberana de la Tierra".

pinguino1971 dijo...

DANIEL WILSON,el legitimo heredero de RICARDO LOPEZ BASTIDA, cosecha miles de seguidores:

http://danielwilsonfansclub.blogspot.com/2009/08/daniel-wilson-el-legitimo-heredero-del.html

http://danielwilsonfansclub.blogspot.com

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El Conde de Dinamarca dijo...

Ya opiné al respecto en "La Cooperativa". Pero vuelvo a decirlo por que no está de más: Muy buena entrada e información. Habrá leído algo Obama en Las Venas? Jajaja.

Martín LatinoameriKano dijo...

Yo no me reiría tanto Mariano T., se les está yendo la mano tanto pero tanto que hasta el dúo Zlotowiagzda - Tenembaum les está sacando la careta en éste mismo momento. ¿Por que? Porque Biolcati y Cobos dijeron que el eje de la economía argentina es "el campo", que es EL motor. Y ellos mismos (no lo digo yo, que soy oficialista) dejaron en claro que el campo, aún con las manufacturas agropecuarias incluídas (que no son "el campo" sinó industria) no superan ni a la industria manufacturera ni al comercio. Es mentira que "el campo" es el motor de la economía argentina, y ustedes se la pasan diciéndole eso a todo el mundo, hablando de "granero del mundo" y sarasa.

Exactamente como aquí bien expresa Mona, nos quieren convertir en un país bananero.

Soja republic.

Saludos.

Mariano T. dijo...

Yo tampoco estoy de acuerdo con esa visión.
Solo somos un sector más que no debe ser discriminado.
Su influencia en el nivel de vida de una amplia zona geográfica encima le da una importancia social (y política) muy importante.

Anónimo dijo...

Los sectores de poder económico más concentrado, han tenido ganancias record, y justo es que, como el resto de los argentinos, paguen sus impuestos en proporción lógica a sus ganancias. ¿”El campo” pretende que todos los argentinos subsidiemos sus exorbitantes tasas de ganancias, para igualar la de todos los cultivos con la de la soja? Seamos claros, “el campo” no hubiera ganado esa ultra-rentabilidad por sus dotes particulares de productividad y competitividad. Gana gracias a dos razones que nada tiene que ver con su capacidad productiva. O sea, no tiene que ver con el aumento de la cantidad producida (fenómeno que se ha dado). Estas circunstancias no son las que lo hubieran hecho acreedores de esta rentabilidad. Son, los precios internacionales y el modelo económico de tipo de cambio competitivo. Ganan lo que ganan, no por sus mejorados métodos de producción, sinó porque están en una circunstancia particular de lugar, tiempo y modo (Argentina, modelo de tipo de cambio alto) que les permite esos márgenes de ganancias.
Excelente este blog
felipe C.

Mariano T. dijo...

Felipe:
1)Asimilar el campo, que es el sector más desconcentrado de TODA la economía argentina, CON LOS SECTORES CONCENTRADOS, QUE SON TODOS LOS DEMÁS, me parece que es un despropósito.
2) es lógico lo que decís, "justo es que, como el resto de los argentinos, paguen sus impuestos en proporción lógica a sus ganancias".Para eso esta el impuesto a las ganancias, que no discrimina al origen y por eso una pyme rural paga la misma escala que una empresa de los sctores cncentrados del resto de la economía(salvo ganancias finanacieras que estan exentas).
3)Es injusto y mentiroso decir que el productor no tuvo nada que ver con el aumento de producción. Descontando este año, en 20 años la producción se triplicó, cuando estaba estancada desde el 45. Salvo que seas muy creyente en Allah, eso es obra de los productores y de la tecnología, y de los ingenieros agrónomos.

Martín LatinoameriKano dijo...

Mariano, que la producción se haya estancado desde el '45 hasta el boom de la soja te explica claramente que todo se relaciona a pura especulación.

Sea un paddle o un pool de siembra, el capital va dónde el margen de ganancia es mas grande. ¡La soja es un excelente negocio! Argentina tiene buenos campos, especialmente en la pampa húmeda, el precio internacional es alto y la demanda es alta también, la inversión no es grande y el personal necesario no es muy calificado ni numeroso, la soja se puede almacenar por un tiempo prolongado (de ahí los silos-bolsa). Si yo tengo que elegir un negocio para ganar buena plata corriendo el menor riesgo posible, creeme que elijo la soja. Eso hicieron muchísimos tipos tanto del interior como de la mismísima ciudad de Buenos Aires, que viven en Palermo Soho, o Palermo Soja.

Conclusión: como el capital va dónde está la guita, tenés que hacer todo lo posible para equilibrar las necesidades del pueblo argentino con la ambición del productor (sea agropecuario, sea industrial o tenga una remisería). La 125 no sólo era correcta, era demasiado benévola. No te digo que producir soja en Argentina debería estar prohibido, pero las retenciones a la soja la tendrían que hacer casi prohibitiva.

Podemos discutir si en otras actividades agropecuarias no hay que revisar retenciones, pero la soja es una mierda, está desplazando a toda actividad agropecuaria por la ambición de ganar guita fácil.

Y el propio De Angeli dijo -sin saber como justificarlo- que quiere que le bajen las retenciones a la soja a LOS GRANDES PRODUCTORES (!!!!).

Van a hacer mierda el país, pero está bien, es lo que votó el pueblo argentino. Veremos como se las arregla Cleto cuándo no quede nada mas que soja, pero tampoco queden bosques y el glifosato lo tengamos hasta en la sopa.

Mariano T. dijo...

No veo que tiene de malo la soja.
Pero es claro adonde va el capital. ientras la producción agropecuaria no tenía el precio internacional, no hubo inversión y hubo estancamiento, mientras el mundo aumentaba. Cuando cambió la política se dio vuelta la tortilla y salimos disparados a la punta.
Si querés ver el cambio de competitividad:
http://patriachacarera.blogspot.com/2007/09/muchas-gracias-de-nada-3-tambin-somos.html

Martín LatinoameriKano dijo...

Mariano, no sé por que te complicás.

La soja, por sus enormes ventajas competitivas, desplaza a otras actividades. Es algo propio del mercado: el caso de los remises es paradigmatico, hoy al no ser mas un buen negocio los remises son caros y difíciles de conseguir. En su momento todos se ponían remiserías.

Por otro lado, la soja es un producto rústico, que desertifica los suelos si no se trabaja con responsabilidad. Me parece que Tartagal es suficiente evidencia de la desertificación y el desmonte descontrolado, sumado al desplazamiento de comunidades indígenas que viven de la agricultura; es suficiente motivo para asumir que la soja es dañina si vamos hacia el monocultivo y la irresponsabilidad.

Existen pruebas concretas, ensayos e informes realizados por gente del CONICET, gente afectada directamente con síntomas físicos visibles de los efectos del glifosato por el uso irresponsable que hacen. El propio De Angeli dijo que "se desactiva cuándo toca el suelo", un disparate, no saben lo que hacen. Pero no importa, total deja mucha guita.

El problema de la soja es la voracidad por llenarse de dólares, es el mismo problema de siempre Mariano, es el egoismo. Es lamentable que el Estado tenga que interceder para que los dueños de las tierras se dejen de joder y produzcan lo que los argentinos necesitamos para vivir bien, a fin de cuentas no nos regalan nada de lo que producen. Ustedes culpan al Estado de querer controlar lo que ustedes mismos provocan, es como prender fuego una casa y quejarse de que los bomberos no vienen a tiempo.

El tanque dijo...

MONA, a poner "¿ QUE TE PASA CLARIN?" como nombre omentáneo de blog. PAsala y que no vuelva

Mariano T. dijo...

El caso de Tartagal es paradigmático de como la campaña contra la soja no duda en mentir y deformar realidades evidentes y comprobables.
Es bien sabido que el agua va para abajo, nunca para arriba.
En tartagal el desmonte agrícola esta en un 99,9 % al este de la ruta 34, aguas abajo del pueblo. Y se puede comprobar con el Google Earth.
Lo del glifosato, que ya expliqué en otros posts, esta explicado con la misma mala leche.
Pero lo de Tartagal es un ejemplo de como se deforman las cosas, para muestra de mala fe basta un botón.