El tiempo K impuso miradas, discurso, iniciativa y opciones sobre los modos de CONSTRUIRNOS

"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales" . Bertolt Brecht. (1898)

sábado, 7 de junio de 2008

Y... sigue el conflicto.


Y sigue el conflicto… Y se profundiza la brecha entre los “unos” y los “otros”… Ya van… casi 3 meses ¿no?
El boicot del campo puede aguantar varios meses… Podemos ver que no se han producido quiebras, como hubiera pasado con cualquier empresa o negocio que hubiera parado mucho menos tiempo… Esto sucede porque tienen ganancias acumuladas, que les dan “aire” para aguantar sin comercializar… Entonces es deseable que no se victimicen, no difundan que están sobreviviendo a duras penas, porque eso no es cierto. Otros son los que sobreviven, los que amanecieron hoy en la calle, con este frío tremendo, los de las villas, los sin trabajo…
Hoy los granos no se venden. Pero, lo que no se vende, se acumula en los silos. Solamente el acopio produce ganancias inusuales, ya que el precio internacional ha subido, en atención a las medidas de nuestros productores que ya genera escasez del grano “de oro” en los mercados.
Es mentira de los productores que ellos no generan inflación; sus medidas han descontrolado los precios, que pagarán con mayor padecimiento las clases más desfavorecidas.
Mienten también cuando dicen que pierden, porque los granos siguen en los silos, las vacas y los cerdos siguen engordando, la soja sigue creciendo…
Faltan a la verdad cuando dicen que dan trabajo, porque dan poco, y ése escaso número de peones los tienen en negro. Además, no agregan valor industrial a sus productos, se vende el grano en bruto, tal como se recoge, entonces se pierden puestos de trabajo de argentinos que necesitan más un empleo que el biocombustible al que está destinada la soja.
Lo que están haciendo, es producir un golpe de mercado, similar al que le dieron a Alfonsín, que desató una hiperinflación que no fue posible remontar.
Mienten algunos periodistas, pagados por los mismos monopolios comunicacionales que tienen intereses en el campo (Montgsantoss, Carrgiill, etc)cuando dan valor a supuestos representantes de los campesinos, porque ni ellos ni el campo defienden intereses genuinos, sino que representan ideologías políticas. Y las ideologías se dirimen en las urnas. Ya se empieza a avizorar en el horizonte la democratización de algunos, en la creación de un partido nuevo, llamado Pampa Sur. De esta manera, entonces sí, vamos a poder discutir en el mismo plano: el de las ideas políticas.
Yo no quiero más más desabastecimiento, inflación, ni un 10% rico dueño del 80% de las tierras... Yo quisiera que se pueda conversar sin intolerancias, sin condicionamientos, para pulir los aspectos errados que pueden existir en este conflicto. Pero pido respeto por la Democracia, porque la supimos construir de a poco… no es lo mismo este gobierno que la dictadura; hemos evolucionado de Alfonsín hasta hoy; es cierto que en todo no vamos a estar de acuerdo, pero reflexionemos que en cuantito algo se haga en contrario a nuestra opinión –no siempre sustentada con fundamento cierto- vemos en el Estado fantasmas que pertenecen al pasado. A esto se debe la cadena de mails, diciendo que viene otro corralito… y otras más atrevidas pero que nadie atesora como ciertas, porque destilan odios que van de la cartera al tono de voz de la presidente.
Un País se construye cuando su comunidad se organiza. Pero no es preciso despotricar contra el gobierno, Sí es imprescindible encontrar nuestros puntos en común, hallar lo que queremos, en vez de lo que queremos evitar.